Descripción

Lastre terapéutico Mihapi® | Fortalecimiento muscular y propiocepción en perros
¿Qué es el lastre terapéutico para perros?
El lastre terapéutico Mihapi® es un complemento de rehabilitación diseñado para ayudar a fortalecer la musculatura y mejorar la propiocepción en perros que necesitan recuperar fuerza, estabilidad y control del movimiento.
Es especialmente útil en procesos de recuperación postquirúrgica, pérdida de masa muscular por desuso, casos neurológicos con déficit propioceptivo o perros mayores con debilidad progresiva.

Fortalece la musculatura
Estimula el trabajo muscular de forma progresiva y controlada.

Mejora la propiocepción
Favorece la conciencia corporal y la estabilidad en el movimiento.

Apoyo en rehabilitación
Complemento en procesos postquirúrgicos, neurológicos o pérdida muscular.

Diseño cómodo y seguro
Ajustable, ligero y pensado para no interferir en la movilidad natural.
Guía de tallas
Elige la talla adecuada según el perímetro de la extremidad

Perímetro de la extremidad
*Las referencias son orientativas. Siempre prevalece la medida real del perímetro de la extremidad.
Rehabilitar es avanzar paso a paso.
El lastre terapéutico debe utilizarse siempre bajo recomendación veterinaria o fisioterapéutica, en sesiones controladas y nunca como uso continuo sin supervisión profesional.
Si tienes dudas sobre si este producto es adecuado para tu perro, escríbenos. Estamos aquí para ayudarte.
Indicaciones y cuándo NO usarlo
El objetivo del lastre no es “cansar” al perro, sino aportar un estímulo suave para activar musculatura y mejorar el control del movimiento. Por seguridad, recomendamos usarlo solo cuando el profesional que lleva el caso lo apruebe.
<b>Puede estar indicado</b> en:
<ul>
<li>Rehabilitación postquirúrgica (cuando ya está permitida la carga y el ejercicio).</li>
<li>Pérdida de masa muscular por desuso o convalecencia.</li>
<li>Déficit propioceptivo (arrastre, tropiezos, apoyo inestable) como parte del plan de fisio.</li>
<li>Perros mayores con debilidad, dentro de un programa de fortalecimiento.</li>
</ul>
<b>No recomendamos su uso</b> si hay:
<ul>
<li>Dolor activo, inflamación aguda o cojera marcada.</li>
<li>Heridas, puntos recientes o irritación/rozaduras en la zona de colocación.</li>
<li>Edema, dermatitis o problemas vasculares en la extremidad.</li>
<li>Fases muy tempranas del postoperatorio sin autorización veterinaria.</li>
</ul>
Si notas incomodidad, lamido insistente, cambios de apoyo o empeoramiento de la marcha, retíralo y consulta con tu veterinario o fisioterapeuta.
Cómo introducirlo en la rutina de forma segura
En rehabilitación, la clave es <b>progresión y control</b>. Estas pautas son orientativas y siempre debe prevalecer el criterio profesional:
<ul>
<li><b>Empieza por lo mínimo:</b> sesiones cortas y en terreno estable (casa/pasillo/jardín).</li>
<li><b>Observa la calidad del movimiento:</b> buscamos mejor apoyo y control, no fatiga.</li>
<li><b>Úsalo en momentos concretos:</b> durante ejercicios guiados o paseos muy controlados, no como “todo el día”.</li>
<li><b>Alterna descanso:</b> mejor varias repeticiones cortas que una sesión larga.</li>
<li><b>Revisa la piel:</b> al terminar, comprueba que no haya roces ni marcas.</li>
</ul>
Si quieres, podemos orientarte por WhatsApp con recomendaciones generales según el caso (edad, tipo de lesión y objetivo de la rehabilitación).





